En el siguiente fragmento, de la Noticia Historial de Cartagena de Indias del 1772 escrito por el Obispo Diego de Peredo, describe el proceso de formación y organización del poblado de San Basilio:
“San Basilio, población de negros en lo interior del monte, tuvo su origen de muchos esclavos fugitivos de varias personas de esta ciudad que abrigados, de la asperosidad de
la montaña de María, entre ciénega y sitio de Mahates establecieron su palenque. No se pudieron reducir a servidumbre, aunque se entro varias veces, con fuerza de armas en que se derramo mucha sangre, hasta que al principio en este siglo, gobernando el obispado Don Antonio María Cassiani, los redujo con acuerdo del señor gobernador de la Provincia de esta población, con perdón general y goce de sus libertades y la precisa obligación de que no pudiesen admitir allí otros esclavos prófugos en lo futuro. Matiénese sin mixto de otras gentes; hablan entre si un particular idioma en que a sus solas instruyen a los muchachos; sin embargo de que cortan con mucha expedición del castellano, de que generalmente usan”.
El anterior relato del obispo Peredo hace mención a la existencia de dos códigos lingüísticos en San Basilio desde las primeras etapas de su fundación: castellano y un particular idioma (lengua palenquera). La lengua palenquera es un criollo de base léxica española y con características morfosintácticas de lenguas autóctonas del continente africano, específicamente de la familia lingüística Bantú. Existen diferentes hipótesis que intentan explicar cómo se formaron las lenguas criollas, habladas por descendientes de africanos, entre las cuales tenemos las de origen africano, habla infantil y origen portugués. Un alto porcentaje de estas hipótesis plantea que estas lenguas criollas se originaron como respuesta a la imposibilidad de comunicación presente entre los oriundos del continente africano (hablantes de diferentes lenguas pertenecientes diversas familias lingüísticas) y europeos (hablantes de diferentes lenguas indoeuropeas). Esto propició situaciones extremas de contacto lingüístico, facilitando la formación de ‘sabires’, es decir, sistemas lingüísticos provisionales empleados por hablantes de diferentes lenguas y carentes de hablantes nativos.
Una lengua criolla surge cuando un determinado sabir se convierte en la lengua materna de una comunidad y se emplea en diferentes funciones comunicativas. Las lenguas criollas, empleadas como medio de comunicación por descendientes de africanos esclavizados, están situadas en el Caribe (haitiano, criollo francés de Lusiana, papiamento, sanandresano, palenquero y otros) y África occidental (saotomense, principense, annobonés, entre otras). En la actualidad la lengua palenquera es el único criollo de base léxica española producto de la diáspora africana en el mundo.
Las diversas investigaciones lingüísticas acerca de la génesis y composición de la lengua
palenquera han planteado que, en su proceso de formación, este criollo recibió aportes de
diferentes fuentes lingüísticas. Entre éstos se destacan los elementos lingüísticos de lenguas romances (español y portugués) y lenguas del grupo lingüístico Bantú39. Las investigaciones de Armin Schwegler (2002) han identificado en el léxico palenquero palabras semejantes en la forma, función y semantismo con palabras de las lenguas kikongo y kimbundu. Por ejemplo: moná “hijo o niño”, ngombe “ganado”, ma “plural”, ane “ellos” entre otras.
Desde la corriente antropológica lingüística se destaca la investigación pionera realizada
por el emérito Aquiles Escalante (1954), la cual describe rasgos especí.cos de la cultura palenquera: organización política, social, económica, prácticas religiosas y lingüísticas. En esta última temática, el profesor Escalante ratificó la existencia de dos códigos lingüísticos en el San Basilio de Palenque: español y lengua palenquera. Posteriormente, el investigador Carlos Patiño (1983) describió las características estructurales de la lengua palenquera. Algunos aspectos analizados por Patiño Rosselli fueron: el sistema fonológico de la lengua palenquera, estructura morfológica, la negación, características sintácticas de las oraciones simples, entre otras características estructurales. Los resultados de esta investigación fueron de vital importancia, ya que permitieron confirmar que la lengua palenquera pertenecía a la familia lingüística de los criollos, por tanto no era una variedad
geográ.ca del español, sino una lengua independiente de éste. Actualmente, podemos rea.rmar que el palenquero es una lengua diferente al español que tiene una estructura fonológica, morfológica y sintáctica diferenciada del español como analizaremos a continuación.
Hablar de lengua palenquera no es circunscribirse únicamente a los aspectos gramaticales y estructurales que la constituyen, es pensar en un conjunto de elementos solidarios y significativos que recogen maneras de ser, sentir e interpretar la realidades propias de una comunidad que aún mantiene sus legados ancestrales, evidenciados en las dinámicas de uso de sus hablantes y en la gran gama de prácticas tradicionales que aun perviven. En este sentido la lengua se constituye en una construcción cultural altamente arraigada entre sus hablantes y en una posibilidad para el establecimiento de imaginarios y cosmovisiones.
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