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Del 10 al 13 de Octubre de 2008

XXIII FESTIVAL de TAMBORES y EXPRESIONES CULTURALES de PALENQUE 2008

 
 

Sobre PALENQUE

 
   Referencia histórica
   El Entente Cordiale
   Lo comtemporaneo
 
 

 
 • HISTORIA CONTEMPORANEA


La historia contemporánea del Palenque de San Basilio transcurre a través de tres fases que se entrecruzan. La primera fase se inicia en las postrimerías del siglo XIX para culminar hacia 1951. Esta fase se caracteriza por el impacto que genera en la vida de Palenque de San Basilio las primeras experiencias agroindustriales a gran escala de la zona del Caribe continental colombiano. La segunda fase, que comienza en 1951 y se extiende hasta la primera mitad de la década de los ochenta, se caracteriza por una oleada de ciclos migratorios de los palenqueros articulados a algunos centros urbanos de la región del Caribe colombiano como Barranquilla, Cartagena y Riohacha o de Venezuela como Caracas.


Aunque los móviles de estos ciclos migratorios de los palenqueros responden a demandas laborales, se empiezan a dibujar las rutas de quienes salen en aras de terminar sus estudios de secundaria o formarse en la universidad. La tercera fase, iniciada en la segunda mitad de los ochenta y que se extiende hasta la actualidad, estos ciclos migratorios se ven impactados por la profunda crisis política y económica que afecta el país. Es en esta fase donde se consolida una tendencia entre los palenqueros de defensa y autovaloración de su cultura en procesos como el de etnoeducación o en manifestaciones como el Festival de Tambores y Expresiones Culturales de Palenque de San Basilio. En cada uno de estos momentos, el pueblo palenquero sufre impactos importantes, que se traducen en situaciones de síntesis y reacomodos culturales que le permiten paulatinamente amoldarse a las nuevas circunstancias, incorporar elementos ajenos, pero preservando aspectos esenciales y originales de su cultura. Por consiguiente, es necesario identificar con la mayor precisión las posibles huellas de los cambios y permanencias que se presentan y sus impactos reales en la vida del palenquero, en su cosmovisión y personalidad histórica-cultural.


 • PALENQUE DE SAN BASILIO: HOY



En 1956 se inició la construcción de la carretera de unos cinco kilómetros de longitud que conecta al poblado con la Troncal de Occidente, la cual se terminó en 1971. Desde entonces, ésta ha sido la principal vía de acceso al poblado de Palenque, dejando atrás los tiempos en los cuales los palenqueros y palenqueras tenían que salir con sus productos caminando o
en bestias de carga. En la actualidad, la carretera se encuentra en relativo buen estado. El servicio de transporte permanente, de lunes a sábado, es ofrecido por el único bus que cubre la ruta Palenque-Cartagena, así como por una decena de motocicletas y pequeños camperos y camiones.

En cuanto a los servicios públicos, sólo hasta 1974 “[…] llegó la luz eléctrica empujada por el campeón mundial de boxeo Pambelé. De trás de la luz llegaron la televisión, las enfriadoras, las neveras y los ventiladores”.21 Desde entonces, la demanda de fluido eléctrico se ha acrecentado sin incrementar la capacidad del mismo. Lo que hace que éste sea deficiente, provocando continuos apagones y ofreciendo fluido eléctrico de sólo unos días a la semana. En principio, se suspende el servicio de electricidad los lunes, miércoles y sábados. Sin embargo, y sin previo aviso, la electricidad desaparece sorpresiva y reiterativamente en los días que han sido asignados para prestar este servicio.

El acueducto, conocido localmente como la pluma, fue instalado a finales de los setenta, concretamente en el año 1978.22 Sin embargo, el acueducto dista de ofrecer un funcionamiento eficiente ya que brinda agua dos o tres horas máximo de cada dos o tres días. De ahí que la población recurra a recoger el agua lluvia en el periodo de invierno complementándolo con el arroyo que corre paralelo al poblado, y que se constituye en la principal fuente de abastecimiento de agua durante el más largo periodo de verano ante las intermitencia del suministro mediante la pluma.

En la actualidad, el poblado cuenta con una oficina del corregidor, la iglesia que abre habitualmente sus puertas los sábados y lunes para dos ceremonias, centro de salud con un medico y una enfermera. Igualmente, se encuentra la Concentración Educativa Técnico-Agropecuaria Benkos Bioho con dos sedes de primaria y una de secundaria, donde reciben educación cerca de ochocientos estudiantes de todas las edades. Es de destacar el programa de etnoeducación se imparte en esta Concentración Educativa desde el primer año elemental hasta el último grado de secundaria.

El programa de etnoeducación comprende dos áreas. Una se encuentra expresada en el currículo de historia afroamericana y de historia local donde se le da relevancia a la tradición oral de los mayores. La otra área se refiere a la lengua, donde se refuerza el conocimiento de la lengua y se aprenden aspectos de análisis lingüístico de la misma. Para los más pequeños, existe un Jardín Comunitario donde hay una cobertura para noventa niños de entre dos y cinco años. Aunque Telecom (Empresa de Telecomunicaciones de Colombia) instaló las primeras líneas telefónicas en la segunda mitad de los años noventa, estas líneas no funcionan en la actualidad. De ahí que las comunicaciones telefónicas se limitan a unos cuantos teléfonos móviles y a un programa de telefonía satelital adelantado por el Ministerio de Comunicaciones en el 2003. Este Programa comprende la instalación de un Telecentro con seis líneas de teléfonos públicos que funcionan mediante tarjetas prepagadas así como seis terminales de computador Macintosh que tienen acceso a internet. No sobra anotar que dada la permanente interrupción del fluido eléctrico y de las condiciones climatológicas, estas terminales escasamente funcionan y ciudades circunvecinas (comprando pescado para llevar al pueblo de Palenque o vendiendo frutas o los productos de las labores agrícolas o ganaderas de los montes).

Este modelo de producción se encuentra regulado por los ritmos cíclicos de la luna, así como por el calendario festivo y los eventos rituales. Los ciclos de la luna son divididos en luna buena o madura (llena) y en luna mala o biche. La primera es el momento propicio para desarrollar una serie de actividades como la siembra, la recolección y preparación de plantas medicinales, la corta de madera o la construcción de la casas hechas de con techos de palmas. No hacer estas actividades durante esta luna significa que los cultivos no crecerán con fortaleza y libres de plagas, las plantas medicinales o los procesos terapéuticos no
producirán el mismo efecto y la madera o las hojas de palma se verán rápidamente deterioradas y atacadas por polillas comprometiendo su duración, cualidad y resistencia. En la luna mala o biche se pueden realizar otro conjunto de actividades como la roza y preparación de las parcelas para los cultivos.


El calendario festivo regula el modelo de producción debido a que se trabaja con mayor intensidad antes de las fiestas para poder regresar a Palenque si se está por fuera o para contar con los medios necesarios si se encuentran en el poblado. Durante el tiempo de fiesta las labores se reducen en su intensidad debido a la importancia de la fiesta para la vida social y cultural de Palenque. El calendario festivo local se articula en gran parte a celebraciones definidas por el catolicismo. No obstante, los palenqueros han insertado estas celebraciones a su lógica cultural adquiriendo un tono carnavalesco.

El calendario festivo empieza con el día de San Sebastián, el 20 de enero, donde hombres y mujeres recorren el poblado con recipientes llenos de agua para mojar a los miembros del sexo opuesto. La Semana Santa es época de fiesta. El jueves y viernes santo se preparan, distribuyen y consumen comidas especiales como la tortuga de agua conocida localmente como iscotea o dulces. Esto es seguido de las
fiestas en casetas con picos el sábado y domingo. La fiesta patronal, el día de San Basilio, Palenque de San Basilio es una población cuyo modelo de producción está constituido por varios componentes estrechamente ligados ya que implican no sólo la división de labores por género y generación, sino también la articulación de espacios internos (monte-poblado) y externos (poblados y ciudades circunvecinas así como unas más distantes en la región del Caribe y del interior del país). Los componentes básicos son los cultivos en las rozas (yuca, maíz y ñame) y la ganadería en el monte (leche
y carne) desarrollados por los hombres, combinados con productos vegetales y animales provenientes de los patios a cargo de las mujeres. Los productos de los montes y patios se articulan a una serie de actividades de comercialización tradicionalmente adelantadas por las mujeres que no solamente comprenden el poblado mismo (como la producción de quesos o bollos de maíz o la venta de carnes de puercos o res), sino también los poblados es el 14 de junio. La imagen del santo es objeto de preparación especial y de celebraciones rituales, en medio de tres días de fiesta con picos y casetas. El 24 de junio, día de San Juan, se hacen competencias de caballos entre los hombres desde tempranas horas para desembocar, en la noche, en la música y el baile. Para el 16 de julio se celebra el día de la Virgen. El Festival de Tambores y Expresiones Culturales se realiza, desde hace dos décadas, hacia el 12 de octubre. El Festival es el escenario para la muestra de diferentes expresiones culturales como los peinados, la comida y la música, entre otros. El calendario festivo se cierra, en el mes de diciembre, con tres fechas: el 7 y 8, con el día de las velitas donde la gente enciende cientos de velas en los frentes de sus casas y patea bolas de fuego antes del amanecer; el 24 y 25 donde se matan puercos para el consumo y se baila hasta la madrugada; y el 31 donde se consumen sancochos de gallina y se celebra la venida del nuevo año.

Otra serie de eventos, que ya no afectan a la población en su conjunto, sino a determinados grupos de la misma deben ser igualmente considerados. Dentro de estos eventos, ligados al ciclo de vida, el que mayor
impacto tiene en los ritmos productivos es el de la muerte. Los rituales fúnebres han tenido un lugar privilegiado entre los palenqueros. Para los dolientes, incluyendo los miembros cercanos del fallecido, así como para quienes pertenecen a su kuagro (grupo de edad), estos rituales implican sino la suspensión sí la significativa reducción de las actividades productivas cotidianamente adelantadas. Quienes se encuentran por fuera de Palenque regresan durante estos días y quienes están allí se enfocan en las prácticas rituales que cubren, después del enterramiento, nueve días del velorio.

Espacialmente, Palenque de San Basilio está constituido por el contraste entre varios espacios claramente delimitados y articulados a distinciones sociales, sexuales, económicas y simbólicas. El contraste más grueso se establece entre el poblado y el monte. El poblado o pueblo está constituido por la concentración de cerca de cuatrocientas viviendas, la pequeña iglesia, su plaza, centro de salud, establecimientos escolares y el cementerio. El monte, por su parte, rodea el poblado y es el lugar donde se llevan a cabo las principales labores agrícolas y ganaderas por parte de los hombres palenqueros. Al monte como espacio que rodea el poblado también se le denomina finca o campo. Aunque algunos palenqueros y palenqueras viven en casas construidas por fuera del poblado, el grueso de la población habita en éste, por lo que los hombres se desplazan en las madrugadas en sus mulas, burros o caballos hacia el monte para laborar en sus cultivos o atender su ganado vacuno.

Para los palenqueros la relación monte/poblado está sexualmente marcada. El monte es un espacio predominantemente masculino. Así mismo, el monte es un espacio donde habitan peligros como la culebra que no se encuentran tan fácilmente en el poblado. En las noches no se acostumbra a caminar por el monte, a menos que sea estrictamente necesario.

Tanto en el monte como el poblado se establecen, a su vez, distinciones espaciales. Para el primero se diferencia entre rozas (los lugares donde se están adelantando cultivos como el maíz, ñame o yuca) y aquellos lugares destinados al pastoreo del ganado o donde crecen algunas pequeñas manchas de arbustos y árboles. Otra distinción del monte es aquella entre los cerros y el bajo. Los cerros son pequeñas
formaciones de colinas que rodean el poblado por el sur y el occidente, mientras que el bajo es una extensión plana que se extiende hacia el nororiente del poblado. El bajo es considerado como un lugar privilegiado para ciertos cultivos como la yuca y el arroz.

En el poblado las distinciones son mayores. En primer lugar se encuentra la de barrio abajo / barrio arriba.
Esta distinción que tiene un claro referente geográfico a partir de una calle concreta (la calle de la inspección), comprende la cotidianidad social y simbólica de los palenqueros. Como bajeros y riberos son conocidos respectivamente los moradores del barrio abajo y barrio arriba. Entre éstos se ha presentado desde tiempos inmemoriales una abierta rivalidad. En el imaginario social de los palenqueros, los bajeros se encuentran asociados más con el mundo exterior palenquero, mientras que los riberos son más ligados a la tradición. Estas distinciones entre riberos y bajeros se mantienen, incluso, en las tendencias migratorias. Mientras que los primeros se inclinan por viajar más a Barranquilla, los segundos lo hacen hacia Cartagena.

Otra distinción espacial en el poblado es la de la calle-plaza / casa-patios. El primero es el espacio donde circulan los palenqueros, donde juegan los niños, donde se reúnen los grupos de hombres una vez han terminado las labores diarias a conversar o a jugar dominó. La dinámica de la calle-plaza como espacio cambia en el transcurso del día, así como entre los días laborales versus los fines de semana o el tiempo de fiesta. El espacio de la casa-patios está más ligado a las actividades domésticas o de socialización que gravitan en torno al núcleo residencial. De manera general, se puede decir que en el imaginario palenquero mientras calle-plaza se asocia a los hombres, el de la casa-patios se liga a las mujeres. Más concretamente, la cocina y los patios cumplen un importante lugar en las actividades estrictamente femeninas como son la preparación de los alimentos, el cuidado de los niños y la cría de puercos, patos y gallinas.

El arroyo, que corre paralelo al poblado por su costado oriental, constituye un espacio privilegiado de interacción social claramente delimitado por género y función. Hasta antes de la llegada del acueducto, el arroyo era el espacio privilegiado para el lavado de las ropas así como para el baño de los palenqueros. Hoy todavía se lo utiliza de forma constante (sobre todo para el lavado de la ropa), aunque no de manera exclusiva. Los lugares destinados al baño de los hombres no son visitados por las mujeres y aquellos que las mujeres poseen para lavar las ropas y bañarse tampoco son frecuentados por los hombres. Todo palenquero sabe cuales son los lugares del arroyo a los que le está permitido llegar de acuerdo con su sexo y la actividad. Son lugares de intimidad, pero de una ‘intimidad colectiva’ como Jesús Natividad Pérez demuestra en su estudio, ya que cada uno de estos espacios se conversa, discute, informa y opina sobre muchos tópicos que comprenden la vida de los palenqueros.

Hasta hace poco más de una década, gran parte de las casas eran construidas con materiales locales. Las paredes eran armazones de madera rellenas de estiércol del ganado recolectado en los montes o de barro de palma, mientras que los techos eran construidos de hojas de palma y los pisos de tierra. Cada vez más, sin embargo, se han introducidos materiales foráneos como son los ladrillos y bloques, los techos de zinc y los pisos de cemento o baldosas. Esta transformación en los materiales de construcción no ha significado un cambio en la forma como se ha estructurado y manejado tradicionalmente las casas. Las casas de materiales se las percibe como calientes, en oposición a lo frescas que son consideradas las casas de palma.

 
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